[ Ver obras de los autores participantes en el simposio ]
Por César Reglero
Durante el 4º Simposio Internacional de Arte Contemporáneo de Verbania – S.I.V.I.E.R.A.( Italia / Junio 2004) la poesía experimental estuvo presente de una manera peculiar.
César Reglero e Isabel Jover llegaron a Milán el 17 de Junio para encontrarse con Claudio Jaccarino en la Comuna Baires. “Jacca” es un poeta visual alternativo, entra y sale del poema sin darse cuenta, al mismo tiempo que hace letrismo hace una acuarela y antes de finalizar ya ha editado un libro de artista y realizado una poesía conceptual.
En esta ocasión la visita tenía un doble motivo, por un lado el Taller del Sol y el Laboratorio di Cromografia se habían asociado en el Simposio anterior y habían tenido un año frenético de colaboraciones, proyectos e iniciativas. Entre ellos la edición de un libro de artista de “Di segni di Sogni” dedicado a la poesía visual. De esta asociación surgió también Labcrom di Sol, destinada a ediciones de poesía visual. (Sopero poético visivo, Serie Erótica I y II, Galvanoplastia, 20X6PV )
El otro motivo estaba relacionado con la Situación de La comuna Baires, un colectivo de acción contemporánea, emblema del modernismo en la ciudad de Milano, y en una situación precaria motivada por la especulación inmobiliaria.
El Taller del Sol quería solidarizarse con este colectivo y con este motivo, Jaccarino y Reglero realizaron a cuatro manos una serie erótica de doce piezas con el objetivo de hacerlas llegar a los colectivos de Teatro de Tarragona para su venta y solidaridad (Tarragona-Milano).
Después de hacer noche en Milano, el viaje prosiguió hacia Verbania atravesando un buen tramo del Lago Maggiore y quedándonos prendados, una vez más del majestuoso lugar y los increíbles pueblos que surgían a nuestro paso.
La llegada al Simposio fue emocionante, encontrarse a viejos conocidos como Marisa Cortese (Comisaria del Simposio y participante ); Damiana Degaudenzi (Organizadora y participante); Amadio (Alma vitalista y guía de todos nosotros), Jean Pierre, fotógrafo, Consiglia Reggia, periodista, y un largo etcétera de excelentes personas que contribuyeron a que nuestra estancia fuera tan emotiva y apasionante como lo había sido el año anterior.
Después vinieron las presentaciones: Kuwait, Thuraya Al Baqsarni; Sakr Ahmed, Egipto; Thailandia, Punja Rermrat; Kazuto Takegami, Japón; Ivàn Korbely, Kalman Maklaqry, Hungria; Eva Mazzucco, Austria; Wolfang Brenner, Karola Teschler y Weislau Heide, Alemania; Joyce Bloem, Indochina; España, César e Isabel; Italia, Marisa, Damiana, AnitAlice, Antonella Prota, Giusseppe Strano;
Tantas naciones, tantas culturas, estilos y diversidad de pensamientos y formas de estar en el arte, garantizaban un intercambio cultural enriquecedor durante los 8 días de actividad frenética. La pintura, la escultura, el dibujo, el arte conceptual, el arte abstracto, las instalaciones, los montajes, etc., convivieron con tal intensidad en Villa Olimpia -centro básico de los talleres- que podemos afirmar con fundamento que todos fuimos un poco de todo. Unos trabajaban en interior, otros en exterior y algunos encima de una hamaca.
Cuando prima la creatrividad, cualquier cosa es posible, como convertir veinte sillas metálicas y cuyo destino era el desguace, en un espectacular montaje en Vila Giulia, al pié del Lago Maggiore, y cuyas patas invertidas parecían raíces generadas en las profundidades de la tierra. De entre sus patas desvancijadas surgieron rosas rojas en homenaje al espíritu del lago y a la diosa del simposio. (“Dall´idea, la Dea” fue el lema genérico del Simposio)
El intercambio de obras creadas sobre la marcha entre los participantes, sin otro afán que el de comunicar nuestro afecto a través de nuestras producciones, recordaba mucho la actividad del mail art.
Organizado por el Departamento Gráfico Publicitario del Instituto Ferrini-Franzosini y la Comunidad de Verbania, tanto en la presentación como en la clausura la música fue componente esencial de estos dos momentos claves en todo simposio: El encuentro inicial y la despedida después de una intensísima relación en la que el arte y la vida se mezclan de tal forma que resulta muy difícil separarlas.
Nosotros llevamos bajo el brazo la antología de Félix Morales Prado “Poesía Experimental Española –1963-2004- y realmente fue una novedad dentro del Simposio puesto que descubrimos que en España este género esta muy desarrollado, algo menos en Italia, donde destacan por sus libros de artista; pero que en otros países, la poesía experimental es un género bastante desconocido. Fue por ello que el libro tuvo muy buena aceptación y sirvió de fuente informativa para todos los participantes y demás amantes de la cultura que estuvieron próximos al encuentro.
Me pareció pertinente, por este motivo, dedicar un espacio a la Poesía Visual en la muestra celebrada en el Palacete de Vila Giulia en donde se presentaron los trabajos realizados en los talleres.
Por mi parte, por segundo año consecutivo presenté algunos de los resultados del proyecto de investigación “Grafología, Arte y Creatividad” en Isola Bella. En esta preciosa isla y en el marco del magnífico Albergo-Ristorante Elvezia, cuya colección de arte es memorable, hablamos y debatimos sobre la escritura de los artistas, genialidad y locura, las escrituras fronterizas, etc. Y lo hicimos después de que todos los artistas del simposio hubieran contribuido con sus escrituras al trabajo de investigación y cuya publicación, editadada por Kaicrom, esta previta para Enero del 2005.
En la cena de despedida tuvimos la ocasión de reencontrar a Aghim Muka, a Furio Galli, a Emozioni y de nuevo a Claudio Jaccarino.
El viaje de vuelta, cargados de libros, catálogos, obras, fotos, direcciones, sentimientos y emociones, siempre es un poco triste. Pero un simposio nunca acaba cuando parece, sino que a veces se alarga indefinidamente en el tiempo y, a partir de entonces, algo cambia en nuestras vidas.
César Reglero / Julio 2004